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RIO EBRÓN
Fotos de: Miguel Sanchez de la Rosa y Juaquín Garcia Aparisi.
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NUESTRAS SALIDAS
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4 de Junio de 2008. Como es habitual en las salidas del CEXCV salimos de Campanar, pero a una hora "cómoda", o sea a las nueve y poco. Como en el grupo han habido recientemente varias renovaciones del parque móvil, en esta ocasión probamos un todo-terreno nuevo para ver si además del color bonito además "flotaba". Pues sí, y además con espacio de sobra ya que los excursionistas solo fuimos ocho y además repartidos en tres coches..
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Eso de ir tan repartidos en los coches hizo que las "tertulias" fueran muy manejables, y mientras avanzabamos por la autovia A3 cruzando las comarcas de "Horta Oest", "Hoya de Buñol", "Plana de Utiel" abordamos temas muy diversos aunque no podían faltar los típicos y tópicos como la salud, los coches, la política, la filosofía y la religión. Bueno esto de los temas, nombrados así, puede parecer lo que no es; dicho de otra manera sería: "me estoy tomando esta pastilla y me va muy bien", "este coche le pega veinte vueltas a ...", "... quiero venderlo pero uno no sabe lo que hacer con esta crisis", "atrévete y vívelo, y si no, no hables", etc.. |
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Con estas cuestiones y otras parecidas llegamos a Requena y claro hubo unanimidad en aquello de visitar el Mesón del Vino. Después del almuerzo ya no había unanimidad. La cuestión económica –no sé si por la crisis (la cuestión es echarle la culpa a algo)– fue la responsable. El caso es que lo que no nos gusto fue precisamente el precio. |
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Aquí le hicimos diversas "proposiciones" respecto del "orden del día" a nuestro anfitrión (Enrique), pero claro todo esto sin dejarle que él nos expusiera el que ya tenía pensado. Bueno pues, después de las propuestas al orden del día nos dimos cuenta que este ya estaba elaborado. Enrique había pensado en una excursión a lo largo del Rio Ebron entre Tormon y El Cuervo (Teruel) y calculó que nos costaría aproximadamente una hora el paseo. Aclarado el programa, cruzando campos de viñedos nos dirigimos hacia Ademuz. |
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Ya con las cosas más claras continuamos el viaje acompañándolo con algunas quejas por la dureza de la excursión a pesar de que solo habíamos andado para entrar al Mesón del Vino. Bueno, pues llegamos a Ademuz y debido a nuestro "agotamiento" tuvimos que entrar a Casa Domingo a tomar unos refrescos. |
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Una vez preparados Enrique nos condujo a las inmediaciones de El Cuervo y allí el pelotón –después de difíciles deliberaciones– se dividió en dos grupos, los que harían la "horita" de excursión y los que se "sacrificaban" y velarían por que los otros cuando volvieran encontraran un lugar listo para comer. Esto incluía, claro está, el probar los refrigerios para asegurarse de que estaban bien. |
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La marcha propiamente, comenzó en las cercanías de Tormón –en la parte más alta del itinerario, a donde nos llevó Enrique en coche– concretamente en el lugar en donde empieza el sendero motivo de la excursión. . |
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En el extremo meridional de la Serranía de Albarracín, a 37 kmts de Teruel se encuentra Tormón. El pueblo se levanta sobre un paisaje de naturaleza agreste, junto a la ribera del RIO EBRÓN. En 1996 tenía una población de derecho de 43 Habitantes. |
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La primera parte del camino se encuentra un poco distante del rio, el cual después de pasar junto a Tormon se adentra en una zona de estrechos cañones donde difícilmente un camino podría acompañarlo. |
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Debido a lo estrecho de los cañones se pueden apreciar unos puentes naturales a bastante altura sobre el rio. En uno de ellos llamado Puente Natural de la Fonseca nos hicimos unas fotos . |
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En el Puente Natural de la Fonseca cruzamos al otro lado aprovechando unas ayudas en forma de escaleras y barandillas que mejoran la seguridad de los senderistas.. |
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A esta altura del recorrido el camino aún no había descendido hasta el nivel del rio, pero el agua era transparente y abundante seguramente por las recientes lluvias.. |
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Existe una leyenda urbana que dice: En cierta ocasión el rio Ebro por falta de lluvias quedó con su cauce completamente seco, y gracias a la constante aportación de agua del rio Ebrón llegó a recuperarse, lo que le permitió seguir aportando agua a todas sus riberas hasta nuestros dias. |
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Lo expresado en el párrafo anterior será una leyenda, pero al anunciarnos que siempre lleva agua, ya nos da la idea de la esplendorosa vegetación que acompaña al Ebrón en todo su recorrido, si a esto le añadimos lo lluviosa que ha sido la última primavera, a nuestro paso nos ibamos encontrando con un paisaje idílico, conformado por una gran diversidad de plantas repletas de flores de diversos colores y tamaños. El paseo por este paraje resulta relajante y enriquecedor. |
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Ya llevábamos aproximadamente una hora andando cuando vimos a lo lejos que el camino descendía hasta el rio. Pero cuando llegamos al final del camino, pues este conducía directamente al agua, vimos que la crecida del rio había desdibujado o más bien ocultado las piedras por las que con el agua más baja se hubiera podido cruzar al otro lado. Como no nos apetecía mojarnos decidimos buscar un poco más adelante en el rio otro lugar por donde cruzarlo. Desgraciadamente todo estaba anegado por el agua y con muchas zarzas. Elegimos para cruzar un lugar en donde las zarzas nos permitían acceder a la orilla y en donde había un tronco de árbol caído que confiamos nos conduciría al otro lado. Iniciamos la maniobra haciendo equilibrios sobre el tronco y ayudándonos con palos y ramas para apoyarnos. |
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Este es el momento en el que Chimo, intentando cruzar el rio por encima del tronco, se cae a las frias aguas del Ebrón. Lastima que con el canchondeo de los compañeros no se pudiese obtener una foto del instante, y tambien por el interés y preocupación en rescatarle, claro. |
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Bueno, este fue el lugar más lejano al que llegamos esa mañana. Llevábamos más de una hora andando y calculábamos que al menos nos quedaba otra más, lo cual se salía completamente de las previsiones sobre todo para Enrique que nos estaba esperando en El Cuervo donde teóricamente finalizaba la excursión. Conclusión, decidimos llamar --cuando la cobertura telefónica nos lo permitiera-- a Enrique para que nos volviera a recoger en el mismo lugar que nos había dejado. |
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Después de esto vinieron los chistes y las gracias durante la vuelta a Ademuz en donde comimos. El lugar fue en "los Arenales"; un restaurante en una zona de recreo debajo del viaducto de Ademuz y junto al Turia, que aunque recoge las aguas del Ebron, aquí ya no eran transparentes sino rojizas debido a la aportación de otro afluente. |
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Por último, despues de reposada la comida, algunos fuimos a “pasar revista” a la huerta de Enrique tras lo cual nos volvimos a reunir el grupo para emprender el regreso a casa. |
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